Navigation Kopfzeile

NBG habla con Dani Landolf, Director Ejecutivo de la Asociación Suiza de Editores y Libreros

Abstand
NBG: En 2008 se ha concedido por primera vez el Premio Suizo del Libro. ¿Por qué razones se consideró necesario crear un premio literario nacional suizo? ¿No existen ya premios en abundancia?
 
Landolf: Sí, en efecto existen ya unos cuantos premios literarios en Suiza, pero fuera de un ámbito muy restringido tienen una popularidad y un impacto mínimos. Muchas veces no se les dispensa más que una breve mención en la prensa local. En el caso del Premio Suizo del Libro, nuestra intención desde un primer momento era atraer una amplia atención pública general para las obras literarias excelentes del país. Y hay que subrayar el buen comienzo que hemos logrado: ha sido verdaderamente formidable el interés mostrado por prensa, radio y televisión, además de que en la concesión del Premio participa la emisora radiofónica DRS2, lo cual significaba que teníamos como asociado en el campo informativo al canal cultural más importante de Suiza.
 
NBG: ¿Compite en alguna medida el Premio Suizo del Libro con el Premio Alemán del Libro (dbp), creado en 2005? ¿Ha influido aquí una cierta impresión de que las obras suizas no estaban recibiendo la atención adecuada?
 
Landolf: En cuanto a la falta de atención: sí. En cuanto al competir: no. Hemos diseñado conscientemente el Premio Suizo del Libro como un complemento de su hermano mayor alemán: en cualquier otro caso estaríamos pasando por alto las pequeñas dimensiones del mercado suizo. El dbp es un producto excelente, bien implementado y con una organización de primera. Nosotros hemos tenido la gran suerte de poder aprovechar esa experiencia, gracias al gran apoyo que nos ha prestado la Börsenverein (Asociación Alemana de Editores). Pero, si bien había dos escritores suizos en la lista de nominados para el premio alemán de 2008, Lukas Bärfuss y Rolf Lappert, tampoco disfrutaban de una repercusión enorme en Alemania. Y viceversa: el dbp no es tema frecuente en los medios de comunicación suizos. Una situación lamentable, quizás, pero nada podemos hacer para cambiarla. A no ser poniendo en escena nuestro propio evento.
 
NBG: ¿Cambiará el jurado cada año?
 
Landolf: Para darle a estar primera fase una cierta continuidad, hemos seleccionado al jurado para un periodo de tres años. Cuando termine, decidiremos cómo seguiremos entonces.
 
NBG: ¿Están satisfechos con los resultados y la acogida de este primer año?
 
Landolf: Mucho. Hemos podido mostrar cuántos escritores de talento hay en Suiza en este momento. Ha habido un alto número de candidatos potentes; el proceso de selección para las nominaciones no ha sido tarea nada fácil para el jurado. Y con Rolf Lappert tenemos a un ganador digno de serlo. Su novela "Nach hause Schwimmen" se abalanzó en seguida hasta los primeros puestos de la lista suiza de ventas de obras en alemán y allí siguió casi tres meses, lo cual ha sido un efecto secundario estupendo. Ha sido así primero y ante todo por el libro mismo, pero desde luego – como hemos dicho antes – el Premio ha conseguido darle una presencia de más peso en los medios de comunicación.
 
NBG: ¿Han sido el Premio bien recibido en general entre los autores y la crítica?
 
Landolf: No nos dispensaron solamente reacciones positivas, y durante la promoción tuvimos que vencer un cierto grado de resistencia. De todos modos, el éxito del lanzamiento acalló bastantes críticas. Uno de los puntos polémicos era el de que la literatura no es una competición; otro, que estábamos excluyendo los libros suizos en francés e italiano. Esta última cuestión pasa siempre a ocupar el primer plano rápidamente en Suiza, y es también la causa por la que fracasan numerosos proyectos. La diversidad lingüística hace muy complicado organizar cualquier premio de este tipo. Por eso nos dijimos: empecemos con la Suiza germanoparlante. Pero nuestro objetivo es llegar a ver cómo toman parte en el premio los tres idiomas nacionales.
 
NBG: ¿Qué esperanzas albergan en cuanto al futuro del Premio?
 
Landolf: Espero que el segundo año del Premio Suizo del Libro siga por la senda marcada por el éxito del primero. Nuestro objetivo es consolidar el certamen, ajustar los aspectos organizativos, pulir la labor de marketing, tener aun mayor presencia en las librerías y econtrar patrocinadores que puedan correr cómodamente con las cargas financieras.
Abstand
Abstand
Dani Landolf
es Director Ejecutivo de la Asociación Suiza de Editores y Libreros (SBVV)
Abstand
Abstand

 

Abstand
Loading
Abstand